Botín, tras estar con Bernie, se reunió con la plana mayor de McLaren, comenzando por el nuevo mandamás del equipo, Martin Whitmarsh, que le dio todo tipo de explicaciones sobre el tema del engaño en Australia. Después le tocó el turno de las explicaciones a Mansour Ojeh.
Unos minutos después le tocó el turno a Fernando Alonso. Botín estuvo departiendo con el asturiano, quizá para consolarle por su mal inicio de temporada y para decirle que en 2010 todo será diferente. Luego mantuvo una reunión con Flavio Briatore.
Por último, el banquero visitó a Ferrari. Cuando llegó, el presidente, Luca di Montezemolo, estaba dando una rueda de prensa multitudinaria, y Botín se situó discretamente al final de la nube de periodistas. Montezemolo vio al banquero español y le llamó: “Emilio, vaya a mi oficina que ahora nos reunimos allí, haciéndole al mismo tiempo un gesto con la mano”.
Botín fue acompañado por un miembro de seguridad del equipo hasta la oficina de Ferrari, donde una vez que acabó la rueda de prensa, en torno a las 13.15 horas se reunió con él Montezemolo. Estuvieron unos 20 minutos reunidos, tratando temas de su próximo vínculo como patrocinador y patrocinado.
A las 14.15, Botín estuvo viendo como salían los McLaren a la parrilla en el mismo box, acompañado de Pedro de la Rosa, y después fue a la parrilla de salida, donde prestó especial atención a la llegada de los dos pilotos de Ferrari a la misma.
Por la parrilla también se paseó Montezemolo (¿futuro jefe de Fernando?), que le dio a nuestro campeón una colleja de complicidad mientras era entrevistedo por Antonio Lobato. Alonso, no dudó en estrecharle la mano.
¿Veremos a Fernando mirando un Ferrari como un bien poseido y no como un deseo? ¿Cuándo será?